Cientos de familias disfrutaron este sábado del desfile internacional, que demostró una vez más que Matamoros y Brownsville, Texas son una fortaleza como región, afirmó el Alcalde Mtro. Mario Alberto López Hernández al encabezar el contingente en el que también participaron, el Huésped Distinguido, Juan José “Pepillo Origel”; la Orgullo de Matamoros, Irasema Torres “La Picosita”, así como también la reconocida actriz, Isaura Espinosa.

En punto de las 13:00 horas el desfile internacional inició en Brownsville, Texas, en donde el Presidente Municipal participó acompañado por su esposa Marsella Huerta de López, por sus hijos, Monserrat, Melissa y Mario Alberto, quienes a bordo de un vehículo desfilaron a lo largo de la calle Elizabeth, de esa ciudad de los Estados Unidos de Norteamérica.

Cerca de las 15:30 horas, algunos de los contingentes que desfilaron en Brownsville, Texas, continuaron el desfile en Matamoros, en donde cientos de familias se colocaron a lo largo de la calle Sexta, para presenciar este magno evento que une a las dos ciudades fronterizas a través de las Fiestas Mexicanas 2019 y del Charro Day.

El Presidente Municipal y su esposa Marsella Huerta, vistiendo atuendos típicos mexicanos desfilaron a bordo de una carreta jalada por un caballo, desde donde saludaron a las cientos de familias.

A su paso, adultos y niños expresaban mensajes como: “Arriba el Presidente de Matamoros”, “Bravo borrega”, “Borrega, Matamoros contigo”, entre otras frases que el alcalde Mario López agradeció con una sonrisa franca y un saludo.

El contingente que incluyó a bellas escaramuzas y hermosos charritos, pertenecientes a las diferentes Asociaciones de Charros, dieron un toque distintivo a estas fiestas que por más de 80 años han permitido reiterar lazos de amistad y hermandad entre Matamoros y Brownsville, Texas.

En entrevista con representantes de medios de comunicación, el Presidente Municipal se refirió a que las familias matamorenses han podido disfrutar de las festividades que han demostrado a nivel internacional, la grandeza de dos ciudades, que lejos de estar divididas, están unidas por el río Bravo, convirtiéndolas en una gran región.