Medio Urbano
La situación ambiental de las ciudades es tan distinta a la de los ecosistemas naturales, que bien puede hablarse de un medio ambiente construido o artificial . El área urbana de Matamoros presenta condiciones ambientales caracterizadas por una elevada insolación, falta de espacios verdes y concentración de fuentes de contaminación atmosférica fijas y móviles.
De igual manera, la destacada concentración demográfica y económica del lugar genera considerables volúmenes de residuos sólidos y de aguas servidas. La elevada insolación sobre las áreas urbanas propicia el fenómeno de isla de calor ; esto es, un calentamiento exagerado de las superficies pavimentadas, generalmente de color oscuro, pues llegan a absorber mayores cantidades de calor, que después irradian. Este fenómeno provoca un aumento de la temperatura en por lo menos 2 o 3º C más que la existente en los alrededores de la concentración urbana, en la cual, tiende a reducirse el confort de los espacios habitacionales. La falta de espacios verdes o su inadecuada conservación y manejo no ayuda a disminuir el aumento en la temperatura, ni las tormentas de polvo que se sienten ocasionalmente en la cabecera municipal.
Las fuentes fijas de contaminación se han multiplicado en Matamoros, sobre todo por emisiones de la industria química, debido a que los procesos industriales ya no están limitados al ensamble de piezas, pues no sólo se han introducido sino que incluso se han incrementado procesos relacionados con la producción de polímeros, pinturas metálicas y solventes. De hecho, se ha reportado la existencia de algunas sustancias químicas volátiles, siendo el xileno uno de los más importantes, tanto por su propagación como por las repercusiones que tiene sobre la salud pública.
A estas fuentes fijas de contaminación también se pueden agregar los terregales de antiguo uso agrícola y que hoy se encuentran abandonados, pues contribuyen a la generación de partículas suspendidas totales (PST's) hasta hoy no monitoreadas, pero que se producen en las épocas de mayor sequía y cuando más arrecian los vientos.
En cuanto a fuentes móviles de contaminación, el parque vehicular se ha ido incrementando en forma considerable. A principios de la década de los 90 se tenía registrado un parque vehicular de 80 mil unidades y se ha previsto que para el año 2000 podrían ascender a más de 100 mil, aumentando los problemas de contaminación atmosférica en tanto no exista un control riguroso en los procesos de afinación vehicular.
Por otra parte, la generación de residuos sólidos domésticos se ha ido incrementando conforme ha aumentado la población. Pero lo más grave es que las industrias maquiladoras también han contribuido con la generación de residuos sólidos, muchos de ellos con altos grados de peligrosidad. Es muy probable que en el municipio existan sustancias tóxicas y metales pesados dispersos, pues hasta la fecha no existen depósitos adecuados para la disposición de ningún tipo de residuos.
En cuanto a la generación de aguas residuales, estas incluyen descargas domésticas e industriales. Hasta principios de la década de los 90 se arrojaban cerca de 100 millones de litros de aguas servidas diariamente, incluyendo distintos grados de riesgo. La mayoría de las descargas que se vierten al río Bravo en la actualidad son sometidas a un tratamiento previo, pero debe examinarse si esto es así en todos los casos y cual es el grado de tratamiento al que son sometidas, ya que el grado de contaminación de las aguas no implica un mismo grado de peligrosidad. De igual manera, algunas descargas residuales de tipo doméstico, industrial y de riego fluyen a cielo abierto sobre los drenes E-32 izquierdo y 20 de Noviembre. |