Edafología
Llanura costera.
Matamoros está considerado dentro de una provincia fisiográfica denominada Llanura costera tamaulipeca. Esta se extiende desde Reynosa hasta la desembocadura del Bravo, estrechándose hacia el sur hasta la desembocadura del río Soto La Marina.
Su territorio esta cubierto por una mezcla de sedimentos marinos no consolidados conglomeráticos y sedimentos arcillo-arenosos.
Cuenta también con una superficie donde predominan las llanuras que son inundables hacia la costa y están interrumpidas por lomeríos muy tendidos. Su litoral comprende kilómetros de playas bajas y lenguas arenosas rodeadas por una línea de médanos, así como albuferas y lagunas bajas y pantanosas.
Los vientos alisios del este y noreste son constantes y existe una tendencia a la sumersión. La composición granular de los suelos incluye arcillas, limos y arenas con características de fineza similar, de ahí que presenten una permeabilidad que varía de lo medio a lo bajo. De hecho, el nivel friático se sitúa a los 40 y 60 cm de la superficie. Este fenómeno se observa con particularidad en la zona sureste de la cabecera municipal, por lo que es común que el salitre ataque las construcciones.
Tipos de suelo
La unidad edafológica que predomina son los vertisoles. Son suelos profundos y con una capa de materia orgánica; por su naturaleza arcillosa tienden a cuartearse cuando carecen de humedad. Se ubican en la mayor parte del Distrito de Riego 25 y han sido explotados con mecanismos modernos por más de 40 años.
En la zona poniente de la cabecera municipal se identifica el tipo de suelo solonchak gléyco, el cual posee un alto contenido de sales, de ahí que el ataque del salitre a las construcciones del área también sea algo común. En algunas porciones localizadas al sur y sureste de dicha cabecera se identifica un suelo de tipo xerosol lúvico, caracterizado por una capa superficial clara y pobre en materia orgánica; con depósitos de arcilla o cristales de carbonato y yeso.
Por las características “modernas” de la zona de estudio (periodo Cenozoico) existe una importante presencia de materiales sedimentarios: lutitas, conglomerados y areniscas. En épocas más recientes se ha dado una acumulación de suelos y materiales de origen litoral, eólico, lacustre y aluvial. La abundancia de acarreos aluviales provenientes del Bravo, da una coloración amarillenta al suelo de la zona.
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