Ecosistemas Naturales
Las áreas que se encuentran con menores grados de perturbación son las que mantienen condiciones naturales más o menos originales, pero que ya presentan una intervención humana importante. Estas áreas son las que se ubican en la zona oriente del municipio y que se caracterizan por una explotación de las distintas especies maderables como los mezquites y huizaches, pero con una orientación doméstica, dado que las condiciones ambientales ya referidas dificultan el aprovechamiento de la tierra en amplia escala para que los requerimientos de la gente sean plenamente satisfechos.
No obstante, el estado de la vegetación es colocado en un nivel intermedio por INEGI ( Carta de uso potencial 1:250,000 de 1984), lo cual hace pensar que la capacidad de restitución al medio resulta cada vez más compleja en la medida en que aumenta el grado de intervención. Por ejemplo, la transformación de algunas áreas en pastizales para la cría de bovinos y caprinos, imprime mayor vulnerabilidad a la zona y propicia que la capacidad de carga y restitución del medio tenga una menor eficiencia.
Además, el sostenimiento de los pastizales requiere de niveles de riego más o menos importantes, puesto que la humedad del suelo no suele ser mayor a 3 meses en la zona ( Carta de humedad en el suelo 1:1,000,000 de INEGI, 1981). Esto quiere decir que la extracción de agua proveniente del acuífero experimentará aumentos significativos. No menos importante es el fenómeno de evapotranspiración que reporta déficits que alcanzan hasta 500 mm anuales ( Carta de evapotranspiración y déficit de agua 1:1,000,000 de 1983); es decir, cantidades cercanas al promedio anual de precipitación que alcanza los 600- 700 mm .
A esta circunstancia debe añadirse que las condiciones del suelo no son del todo óptimas pues poseen un considerable grado de intemperismo definido por las condiciones ambientales desfavorables ya mencionadas, lo cual ha generado suelos poco consolidados y con fuertes concentraciones de sodio y sales o con tendencia al hidromorfismo. Este fenómeno se debe a las constantes inundaciones en la zona, razón por la cual, estos suelos cuentan con muy poco oxígeno y una presencia continua de agua en la superficie.
Estas condiciones dificultan la presencia de materia orgánica y merman las condiciones de fertilidad del suelo. En el extremo Suroccidental del municipio se desarrolló un ecosistema propio de un humedal, por existir condiciones de habitabilidad para una gran variedad de especies vegetales y animales. Es una zona de paso obligado para las aves migratorias provenientes del Norte del continente americano (ruta Mississipi y del Atlántico) que se dirigen al Sur del mismo.
Cabe comentar que los humedales y sobre todo, las lagunas, constituyen los lugares más vulnerables dado su confinamiento y dificultad para reciclar los posibles contaminantes que ingresen a ellas. De hecho se ha establecido una escala de sensibilidad que va del 1 al 10, concediéndole el máximo valor a los sistemas costeros que reflejan mayor vulnerabilidad por los impactos socialmente generados. Esta porción Suroccidental tiene un índice de sensibilidad de 9, que debe ser protegida por constituir una zona intermarina, por poseer pantanos de alta riqueza biológica, incluso aptos para la acuicultura.
En general, se trata ecosistemas frágiles y de difícil limpieza, en donde puede persistir distintos contaminantes aún por años. Puede afirmarse que estos ecosistemas constituyen santuarios para la reproducción y desarrollo de una importante diversidad de especies terrestres y marítimas. Se trata de un conjunto de ecosistemas que se caracterizan por un frágil equilibrio entre costa, mar y tierra, de ahí que la sobreexplotación indebida pueda conducir a una perturbación irreversible.
Ecosistemas agrícolas.
Las áreas agrícolas del municipio se han caracterizado por la introducción de cultivos comerciales que mermaron la diversidad biológica del ecosistema, restringiéndolas al monocultivo y a condiciones de vulnerabilidad por enfermedad o infecciones de plagas o insectos, mismos que se suelen atacar mediante sustancias químicas. La necesidad de aumentar la productividad de estas áreas a través del uso de fertilizantes químicos, ha sido alentada desde el inicio de la revolución verde en nuestro país.
Esta situación, ha propiciado altas concentraciones de químicos. El proceso de abandono de la actividad agrícola tiende a disminuir este tipo de intervenciones químicas y aún favorece el restablecimiento de algunas áreas que podrían ser reutilizadas con fines agrícolas. No obstante, la práctica tan intensa de dicha actividad ha sido la causa para generar otro tipo de problemas. Este es el caso de los procesos de lixiviación, mismos que se generan por riego intenso y por la evaporación tan considerable que existe en la zona de estudio, lo cual, ha incrementado las concentraciones y depósitos de sal sobre la superficie del suelo agrícola, ya de por sí importantes en algunas porciones del área Norponiente del municipio.
En razón de todo lo anterior es necesario evaluar los daños generados al suelo y aún es importante determinar la probable existencia de contenidos químicos en los cultivos de la zona, con el fin de no generar problemas de salud en la población. |